miércoles, 20 de noviembre de 2013

Por qué Telefónica creó Quam, la operadora móvil para jóvenes


La presentaron el lunes; apunta al segmento joven, el de mayor crecimiento en el mercado; apuesta por el mundo online antes que por el concepto tradicional de ser un servicio para hacer llamadas


 

La apuesta de Quam está en prescindir de locales para ofrecer su producto. Foto: LA NACION




El lunes, parte de la ciudad apareció empapelada con los carteles de Quam, una nueva operadora de telefonía móvil . Es una segunda marca creada por Telefónica (y usa la red de Movistar), y compite Claro y Personal. Y se autodefine como apuntando a un mercado joven. ¿Qué tan joven? De 18 a 25 años, me dijo Patricio Lobos, el director de Quam Argentina . Obviamente no hay límite de edad para usar el servicio, aunque técnicamente sólo los mayores de edad pueden comprar líneas a su nombre.

¿Pero entonces, para qué crear Quam y no simplemente un abono dentro de Movistar? "Es una marca diferencial, para un segmento específico, el joven; nos parecía que ofrecerle algo a ese segmento con una marca distinta nos daba más libertad para posicionarnos desde un lugar diferente", me explicó.

Ese lugar diferente es necesario para hablarle a un segmento de mercado muy jugoso: el de los jóvenes y adolescentes, que son unos 8 millones de argentinos (entre 15 y 25 años); la enorme mayoría tiene un teléfono celular, y son los usuarios más intensivos del servicio. "Vemos un potencial enorme ahí -dijo Lobos-; apuntamos a tener un 20 por ciento del mercado en tres años, teniendo en cuenta que estamos arrancando de cero."
TODO ONLINE

Quam se diferencia de sus competidores por tres elementos clave. El primero es que no tiene oficinas comerciales: todo se gestiona a través de su página Web y de kioskos comunes donde venderán las tarjetas SIM. "Hicimos un estudio con los chicos y vimos que preferían la gestión a través de la Web, que no tienen interés en acudir a un local", explicó Lobos.

El segundo punto es que no vende teléfonos; sólo abonos. "Para muchos adolescentes el teléfono les llega de los padres o hermanos mayores como un equipo usado -aclaró-. Además, el 20 por ciento del mercado nacional es de teléfonos liberados (y son el 80% de los que se venden en las cadenas de electrodomésticos). Así que ahí hay una oportunidad interesante."

La tercera clave es que en los abonos (diario, semanal o mensual; sólo prepagos) el hincapié está hecho en los mensajes de texto y la conexión a Internet, y no en los minutos de aire prepagos (25 por semana o 100 al mes). No sorprende a nadie saber que cada vez se hacen menos llamadas (y de hecho las telefónicas locales ganan más por SMS y servicios de datos que por llamadas ) pero para Lobos ya es una cuestión generacional, como lo es el cambiar de chip (y de número) sin preocuparse por la portabilidad; la manera de ubicar a sus contactos es a través de sus nombres de usuario en los diferentes servicios online, no recordando un número de teléfono.

"Lo que vemos es que el interés es estar conectados y mensajear -me dijo-, pero las llamadas son sólo para comunicarse con los padres o cosas así; para el resto es el chat o las llamadas por Internet". Esto último probablemente deberán hacerlo vía Wi-Fi; el abono de Internet es de 350 MB semanal o 1,5 GB mensual, un número muy respetable, y que debería alcanzarle a la mayoría de los usuarios, pero la conexión está limitada a 384 Kbps; suficiente para chatear, navegar o entrar a Facebook, pero no para bajar archivos, ver videos en YouTube, hacer una videollamada o algo más sofisticado. A la vez, las ocasiones en que el ancho de banda de la red 3G nacional permite estoson pocas..

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