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domingo, 24 de noviembre de 2013

Manolito, el segundo nanosatélite argentino ya está en órbita



El equipo experimental producido por la firma Satellogic en alianza con el Ministerio de Ciencia y Tecnología fue lanzado desde Rusia.


"Soy CubeBug 2, pero pueden decirme Manolito", así se presentaría en sociedad el segundo nanosatélite argentino en surcar el espacio. Esta madrugada, a las 4:26 para ser más precisos, la secuela de Capitán Beto (el equipo lanzado desde China en abril) comunicó desde su cuenta de Twitter que ya estaba volando luego de despegar desde Rusia.


Para llegar al espacio Manolito es lanzado junto a otros pequeños equipos espaciales que se "suben" al gran lanzamiento de un satélite más grande, en este caso el DubaiSat-2. Como el nanosatélite argentino pesa poco menos de dos kilos y no es muy voluminoso sólo necesita un pequeño espacio en el compartimento que es lanzado. Despegues como estos, en los que varios proyectos pequeños se montan sobre uno mayor, le permiten experimentar a compañías más pequeñas que, en su defecto tendrían un lanzamiento mucho más costoso (bajo esta modalidad deben desembolsar "apenas" 120 mil dólares, 60 mil por cada kilo) . En la animación oficial que acompaña esta nota se puede ver como se van soltando las diferentes piezas a lo largo del proceso. CubeBug 2 es uno de los nanosatélites que aparecen a los 30 segundos.




En una presentación en el edificio del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MinCyt), Emiliano Kargieman, fundador de Satellogic, dijo que el aprendizaje generado por Capitán Beto, que aún sigue en contacto desde el espacio, les permitió generar varias mejoras en Manolito pese a que parten de la misma plataforma tecnológica. Gerardo Richarte amplió contando que con el primer equipo tuvieron problemas de comunicación que demandaron varias semanas de trabajo hasta que pudieron ser resueltos. A esa mejora se le suma que el segundo nanosatélite permite tomar imágenes de la tierra y cuenta con mejores procesadores internos.

Según Kargieman si se quisiera replicar Manolito el costo sería de 70 mil dólares, pero para llegar a estos pequeños montos se realizó una gran cantidad de trabajo de investigación y desarrollo que ha llevado a la empresa a desembolsar hasta el momento US$ 4 millones, mientras que el MinCyT aportó $ 10 millones. Ante la pregunta de Infotechnology.com sobre si la alianza entre empresa y ministerio puede llevar a que en el futuro ambos sean socios, Lino Barañao, titular de la entidad, dijo que no hay nada arreglado al respecto, puede ser que el Estado invierta como que no lo haga. El ministro destacó que estas inversiones se hacen para "promover este tipo de desarrollos de avanzada y como bien público".

En esa línea Manolito cuenta con 80% de componentes nacionales (por ejemplo: los paneles solares que lo alimentan cuentan con tecnología de INVAP) y según destacó Kargieman no hay motivo para que el 100% del equipo no se realice con piezas nacionales. Algunas de los componentes utilizados en Manolito son generados especialmente para Satellogic y, como contaron los emprendedores entre sonrisas, a veces el proveedor lo incluye en su producción sólo por el plus de saber que va a estar girando alrededor de la Tierra.


Crédito: Pablo Martín Fernández

Si todo sale bien Satellogic, que hoy emplea a 18 personas, quiere lanzar otro satélite más grande en abril de 2014. El año que viene seguirá este patrón experimental y en 2015 esperan poder salir a ofrecer servicios en base a lo aprendido por Capitán Beto y Manolito. Kargieman y Richarte destacaron los usos que podría tener su plataforma para gobierno y las industrias de petróleo, gas y agro.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Motorola trabaja en un celular conceptual con hardware que se puede reemplazar


La empresa presentó el Proyecto Ara para crear smartphones modulares. Conocé de qué se trata.

Los dispositivo móviles suelen tener fecha de vencimiento. Cada cerca de un año los equipos ya comienzan a tener problemas y sus componentes comienzan a fallar. Sin embargo, Motorola Mobility intenta ir en contra de esta lógica con Proyecto Ara, una iniciativa open source para crear smartphones modulares. De esta manera, los usuarios podrían elegir los componentes de cada celular.



"Queremos hacer para el hardware lo que la plataforma Android hizo para el software: crear un vibrante ecosistema de terceros, bajar las barreras de barreras de entrada e incrementar la innovación", sostuvo la empresa en su blog oficial.

El diseño del proyecto consiste en un endoesqueleto que soporta los distintos módulos. Según sostiene la empresa, "un modulo puede ser cualquier cosa": desde un nuevo procesador a un display o un teclado. En los próximos meses la empresa contactará a desarrolladores para crear módulos para la plataforma Ara.



La empresa trabaja en el proyecto hace más de un año y será realizado en conjunto con Dave Hakkens, el creador de Phonebloks: el proyecto original de donde partió Ara. Según sostuvo el fundador a The Verge, la iniciativa tomó otro nivel cuando un video conceptual (ver abajo) que realizó se volvió viral y fue tomado por la comunidad. A partir de ese entonces compañías como Nokia, Qualcomm, Sennheiser y Ubuntu, entre otras, se interesaron en el proyecto. Finalmente eligió a Motorola como partner ya que "son muy buenos en el desarrollo técnico" y porque "Google tiene una línea de pensamiento abierta".

De todas maneras, Ara aún se encuentra en su etapa inicial. "Un buen próximo paso sería descubrir si esto es posible porque nadie lo probó anteriormente", sostuvo.


sábado, 7 de septiembre de 2013

televisión inmersiva


Qué es la televisión inmersiva?

La empresa española Indra se encuentra desarrollando un nuevo modo de ver tv en donde el usuario forma parte del contenido.

El sillón comienza a vibrar, las luces se apagan y comienza a salir humo de los costados. Enfrente el televisor encendido con una película de acción. Es que la televisión no solo es en 3D, en alta definición o en 4k, sino que ahora también es “inmersiva”.

Se trata de una nueva experiencia en términos de televisión, en donde se intenta involucrar a todos los sentidos a la hora de mirar una película o un programa. La empresa española Indra es una de las compañías que se encuentra experimentando con esta tecnología. “La ultra alta definición no es más que tener la televisión con mayor calidad, mientras que la televisión inmersiva mete al espectador. El usuario forma parte del contenido. Fuimos pioneros porque cuando arrancamos con el proyecto en 2010 no había nadie en el mercado haciendo algo parecido”, sostuvo Pablo Sánchez del Valle, director del proyecto de televisión inmersiva de Indra ante Infotechnology.com.



El proyecto es realizado en conjunto con Ericsson, Mediapro y la Universidad Politécnica de Madrid y Valencia, entre otras instituciones. Para realizar este trabajo se contó con un presupuesto de 2,7 millones de euros, del que el 50 por ciento fue financiado por el ministerio de Industria español.

La iniciativa se da en un contexto no favorable para ciertas tecnologías que llegaron a la televisión. De hecho, el 3D se encuentra viviendo uno de sus peores momentos. Por ejemplo, ESPN abandonó esta tecnología, tras contar con una señal dedicada exclusivamente a este tipo de programas, y la FIFA se encuentra analizando si transmitirá los partidos del mundial en tres dimensiones.

En la facultad de Madrid se encuentra “la cueva”, uno de los dos prototipos que desarrolló la empresa. Se trata de una habitación de seis caras donde el espectador se sitúa en el medio de la experiencia e interactua con los contenidos.

Este sistema está diseñado con el objetivo de ser utilizado en museos e instituciones educativas, en donde se podrían generar distintos entornos virtuales.

El hogar también es un escenario viable para la televisión inmersiva. Según sostuvo Sánchez del Valle se podría ofrecer el servicio con controladores domóticos para manejar la luz del ambiente, el difusor de olores o un sillón con movimiento. “En un futuro se podría vender el televisor con el pack de TV inmersiva. Indra sería el proveedor que engloba todo eso con el software que lo integra”, aseguró.

De todas maneras, los hogares serían un segundo objetivo a lograr, ya que Sánchez sostiene que el lugar indicado por default para este tipo de experiencia es el cine. “En las salas de cine sí que funciona comercialmente. Imagina montarte una a nivel comercial que la butaca se mueva y que desprenda olor. El siguiente paso claramente serian los hogares”, sostuvo.

Uno de los elementos claves dentro del escenario “salón”, como llaman a la versión hogareña de esta tecnología, es la tableta. Según Sánchez, ésta es hoy “la segunda pantalla” y desde allí se pueden brindar contenidos extra a los que se está viendo en el televisor. “Si estás viendo la transmisión de la F1 podrías elegir una cámara en la televisión y en la tableta eliges otra. O se podría dar información de lo que va sucediendo a lo largo de la carrera”, comentó.

El objetivo es buscar la viabilidad a nivel comercial de alguno los pilotos, sobre todo del modo “salón” que requiere menor inversión. Por lo que si la estrategia de Indra funciona, es probable que en un par de años veamos películas rodeados de humo y con la vibración de nuestros asientos a flor de piel.