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domingo, 6 de abril de 2014

5 cosas que nunca deberían publicarse en Facebook



La costumbre de múltiples usuarios de publicar toneladas de detalles íntimos en las redes, el problema es que nunca se sabe quién está realmente mirando su información.

La mayoría de los usuarios de Facebook y otras redes sociales comunes creen que mientras se aseguran de que su configuración de privacidad fue establecida correctamente están a salvo dentro de su círculo de amigos. Sin embargo, el problema es que nunca se sabe quién está realmente mirando su información: la cuenta de algún amigo o familiar podría haber sido 'hackeada' tras instalar una aplicación, o cualquier ser espeluznante podría estar utilizando su cuenta porque olvidó de cerrar la sesión en un computador público.

Por el bien de la seguridad de los usuarios y sus familiares, el portal citifmonline.com ofrece la lista de 5 cosas que nunca se deberían publicar en Facebook u otras redes sociales.

1. Las fechas de nacimiento completas

Cuando el usuario divulga la información sobre la fecha de nacimiento de sí mismo o de sus familiares, está proporcionando una de las 3 o 4 piezas fundamentales de información personal que puede ser utilizadas por los ladrones de identidad para robarla. Lo mejor es que este tipo de datos no se indiquen en absoluto o se especifique solo el año. Ya que los verdaderos amigos deben conocer esta información de todos modos.

2. El estado civil

A los acosadores les encantaría enterarse de que la persona que les interesa ha cambiado su estatus al "soltero/a", ya que reciben la luz verde que estaban buscando para reanudar el acecho, ahora que su objetivo está 'de vuelta en el mercado'. Además, ya tienen entendido que la persona ahora está sola en casa, sin su pareja a su lado. La mejor apuesta es dejar este espacio en blanco en su perfil.

3. La ubicación actual

A muchos usuarios les encanta etiquetar su localización en Facebook para especificar dónde están 24/7. Esto abre el camino a los ladrones: el usuario mismo contó que está al otro lado del mundo, disfrutando de sus vacaciones, y no va a volver hasta dos semanas después. Los delincuentes saben exactamente, cuánto tiempo tienen para robar su casa. Así que mejor subir sus fotos de las vacaciones cuando llegue a casa.

4. Decir que está solo en casa

Es extremadamente importante que los padres se aseguren de que sus hijos nunca pusieran el hecho de que están solos en casa en su ausencia. Publicar este tipo de información en las redes sociales puede poner en peligro tanto a los niños, como a los adultos usuarios.

5. Fotos de sus niños etiquetados con sus nombres

Los padres orgullosos publican cientos de fotografías y videos de sus hijos en Facebook sin pensarlo dos veces. Algunos hasta reemplazan las fotos de sus perfiles con las de sus hijos. Además, probablemente 9 de cada 10 padres registraron el nombre completo de su hijo, la fecha y hora exacta de su nacimiento, algunos hasta mientras estaban todavía en el hospital después del parto. Otros publican las imágenes de sus pequeños, etiquetándolos a ellos y a sus amigos, hermanos y otros familiares.

Este tipo de información podría ser utilizada por los depredadores para atraer a su hijo. Un malhechor podría usar el nombre de su hijo y los de sus familiares y amigos para construir la confianza y convencerle de que en realidad no es un extraño porque sabe información detallada de su vida.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Cosas que no sabías sobre los cargadores USB para celulares


Aunque la ficha es la misma y sirven para cualquier equipo, no son todos iguales; varían los amperes que entregan, que influirá en el tiempo de recarga


 

Motorola autoriza el uso de cargadores de modelos previos con ficha micro-USB en el Moto G, siempre y cuando se verifiquen ciertos parámetros. Foto: AFP


Al momento de cargar la batería de un teléfono móvil, la mayoría de los fabricantes recomienda el uso de los accesorios originales. Sin embargo, es habitual que se comparta el cable USB para darle un poco de energía a los dispositivos móviles, en una época en donde, como mucho, la autonomía de uso está limitada a una jornada completa.

Por supuesto, se puede usar el cable de datos -sin enchufe- para cargar el celular, la tableta o la notebook con un puerto USB de la computadora, o con el conector USB especial que viene integrado a algunos transformadores; todos esos cargadores son compatibles.

Pero algunos fabricantes no están incluyendo el cable o transformador, como es el caso de Motorola con su Moto G, y recomienda a los usuarios reutilizar los antiguos cargadores de modelos previos.

En ese caso, hay que verificar que el valor de entrada sea de 100-240 V, esto nos asegura que podremos usar el cargador sin problemas de voltaje. Casi todos los últimos enchufes USB vienen bajo esta configuración, pero por las dudas no está de más verificarlo.
LOS AMPERES SON CLAVE (Y NO SON TODOS IGUALES)

En segundo lugar, el dato más importante a chequear son los valores de salida. De forma usual, los cargadores USB tienen una tensión de salida de 5 voltios; lo que varía es el amperaje que admiten. Deben estar entre 500 mA y 1.5 A (o 1500mA, que es lo mismo). Mientras mayor sea este valor, más rápido se cargará el equipo, si es compatible. Si ese valor es mayor a 1.5 A y el dispositivo lo admite, ajustará el ritmo de carga, si es menor al rango detallado, sólo tardará más en reponer la energía de la batería.

 

Un conector micro USB convencional y uno de USB 3.0. El segundo permite usar un cable de micro USB (se enchufa en la parte derecha del conector).

En general, los celulares admiten cargas de hasta 1 A, y las tabletas de 1,5 a 2 amperes, pero esto puede variar; lo importante es que si el teléfono admite un mayor amperaje, y si el cargador es capaz de entregarlo (no todos pueden) la batería recuperará energía a un ritmo mayor.

Si se usa el puerto USB frontal de una PC no siempre se logrará la carga necesaria; esto depende de la configuración de cada equipo. Los USB traseros sí tienen siempre los amperes correctos. Esto influye también en las baterías portátiles ; un dato por tener en cuenta no sólo es su capacidad de carga (los mAh, miliamperes por hora) sino la corriente que entregan; las buenas baterías llegan a 950 mA (es decir, casi 1 A como entrega un cargador USB común; el USB 2.0 de la PC llega a 500 mA; el USB 3.0, a 900 mA para carga y transferencia de datos).

No está de más recordar que en dispositivos con un conector USB 3.0 (como el Samsung Galaxy Note 3, por ejemplo, o múltiples discos rígidos externos) es posible usar un cable micro USB 2.0, es decir, el de los celulares tradicionales; la ficha se inserta en la mitad del conector, y la carga se hará más lenta, pero se puede usar.

Ante cualquier duda, siempre hay que consultar la documentación proporcionada por el fabricante. Y si uno no está seguro, elija el método más lento pero seguro de carga: conectar su teléfono al puerto USB de la computadora con el famoso "cablecito USB" que le pide a su compañero de oficina para para extender la autonomía de uso de su smartphone..